Muchas de las marcas finas y los remolinos que se ven en la pintura cuando le da el sol se producen durante el lavado: la tierra queda atrapada en la esponja o en el paño y se arrastra por la carrocería. El método de los dos baldes es una forma simple de reducir ese riesgo, y se puede hacer en casa sin equipamiento profesional.

Qué necesitás

  • Dos baldes: uno con agua y shampoo, y otro solo con agua limpia para enjuagar la manopla.
  • Shampoo para autos. Para el lavado de mantenimiento, lo más seguro es uno de pH neutro. Mirá las opciones en Shampoos.
  • Una manopla o guante de microfibra para lavar.
  • Una microfibra o un toallón de secado. Hay distintas medidas y tejidos en Microfibras.

Antes de empezar

  • Lavá a la sombra y con la carrocería fría. Con sol directo o con la chapa caliente, el agua y el shampoo se secan rápido y pueden dejar manchas.
  • Empezá por las llantas y los neumáticos. Son la parte más sucia y, al limpiarlas, salpican. Usá cepillos y paños que no vayas a usar en la pintura. Te lo explicamos en cómo limpiar llantas y neumáticos.
  • No uses detergente de cocina. No está pensado para la pintura del auto y puede quitar la cera o el sellador que tenga aplicado.

Paso a paso

  1. Enjuague inicial. Mojá todo el auto con abundante agua, de arriba hacia abajo, para sacar la suciedad suelta antes de tocar la pintura.
  2. Prelavado con espuma (opcional). Con un espumador o una lanza de espuma para hidrolavadora podés cubrir el auto con espuma para ablandar la suciedad. Dejala actuar sin que se seque y enjuagá. Encontrás estos accesorios en Hidrolavadora.
  3. Prepará los baldes. Llená uno con agua y shampoo, respetando la dilución que indica la etiqueta, y el otro solo con agua.
  4. Lavá por sectores, de arriba hacia abajo. Cargá la manopla en el balde con shampoo y lavá un sector por vez (por ejemplo, el techo) con pasadas rectas y sin presionar. Dejá para el final las partes bajas, que son las más sucias.
  5. Enjuagá la manopla en el balde de agua limpia antes de volver a cargarla con shampoo. Así la suciedad queda en ese balde y no vuelve a la pintura.
  6. Enjuagá el auto antes de que el shampoo se seque, sobre todo en días de calor.
  7. Secá con microfibra. Apoyá el toallón y deslizalo suavemente, sin frotar fuerte.

Errores comunes

  • Lavar al sol o con la carrocería caliente.
  • Usar la misma esponja o el mismo paño para las llantas y para la pintura.
  • Frotar con fuerza o en círculos.
  • Dejar que el shampoo se seque sobre la pintura.
  • Seguir usando la manopla después de que se cayó al piso: puede tener arena o tierra pegada. Lavala bien antes de volver a usarla.

Después del lavado

Con el auto limpio y seco podés aplicar una cera o un sellador para proteger la pintura. Mirá las opciones en Ceras y selladores y, si querés ordenar todo el proceso, leé el orden del detailing, paso a paso. Si tenés dudas sobre qué producto elegir, escribinos por WhatsApp y te asesoramos.