Aunque el auto esté recién lavado, la pintura puede tener contaminación adherida, como partículas de hierro, restos de brea o de insectos. El lavado no la saca y se nota al pasar la mano: la superficie se siente áspera. La clay bar, o barra descontaminante, retira esa contaminación y deja la pintura lisa, lista para protegerla.

¿Cómo saber si la necesitás?

Con el auto lavado y seco, poné una bolsa de nylon fina sobre tu mano y pasala suave por el capó o el techo. Si notás asperezas, hay contaminación adherida. Si la superficie se siente lisa, no hace falta.

Qué necesitás

  • Una clay bar.
  • Un lubricante para clay. Nunca la uses en seco.
  • Microfibras limpias para retirar el lubricante.

Encontrás la barra, el lubricante y un combo con microfibras en Descontaminantes.

Paso a paso

  1. Lavá y secá el auto. La clay se usa sobre la pintura limpia. Si querés, antes podés usar un descontaminante ferroso para aflojar las partículas de hierro.
  2. Trabajá a la sombra y con la carrocería fría, por sectores chicos, por ejemplo medio capó.
  3. Prepará la barra: cortá un trozo y amasalo hasta formar una pastilla plana del tamaño de tu palma.
  4. Lubricá bien el sector y la cara de la barra.
  5. Deslizala sin presionar, con pasadas rectas, hasta que deje de sentirse áspera y corra suave.
  6. Retirá el lubricante con una microfibra limpia y pasá al sector siguiente.
  7. Revisá la barra seguido. Cuando se ensucia, doblala y amasala para tener una cara limpia.

Cuidados importantes

  • Si la barra se cae al piso, descartala: puede tener arena o piedritas que rayan la pintura.
  • Usá siempre abundante lubricante y trabajá sin presión. En pinturas blandas, la clay puede dejar marcas finas.
  • Guardala en su envase cerrado para que no se seque ni junte polvo.

Después de la clay

La clay puede llevarse parte de la cera o el sellador que tenía la pintura, así que después conviene aplicar protección. Te lo explicamos en cómo encerar el auto a mano. Y si querés ver el proceso completo, mirá el orden del detailing.